
Un adulto en México recibe en promedio 86 intentos de estafa al año. Conoce las 6 modalidades más comunes por teléfono y WhatsApp, y cómo protegerte.
En México, los intentos de estafa telefónica y por mensajes se han vuelto cotidianos. Según el informe Estado de las estafas en México 2025, un adulto recibe en promedio 86 intentos al año — uno cada cuatro días. WhatsApp, las llamadas y los SMS son los canales preferidos de los delincuentes, y la Condusef reportó un aumento de reclamaciones por posible fraude en 2026, muchas de ellas vinculadas a ingeniería social (vishing).
Aquí te presentamos las seis modalidades más frecuentes, adaptadas a la realidad mexicana, con su forma de operar y los consejos prácticos para no caer.
Es la estafa más reportada. Alguien se hace pasar por personal de tu banco (BBVA, Banorte, Santander, Citibanamex, etc.) o del área de seguridad. Te alerta sobre un cargo no reconocido, un intento de clonación o el bloqueo inminente de tu cuenta. Luego te pide códigos SMS, NIP, token o que transfieras tu dinero a una «cuenta segura».
Regla de oro: ningún banco mexicano solicita contraseñas, NIP, códigos de verificación ni transferencias por teléfono o WhatsApp. Cuelga de inmediato y comunícate al número oficial que aparece en tu app o en el reverso de tu tarjeta.
Recibes llamadas o mensajes agresivos de supuestos despachos de cobranza o de aplicaciones de préstamos rápidos (conocidas como montadeudas). Te amenazan con embargos, difamación ante familiares o denuncias si no pagas montos inflados de deudas que no reconoces o que nunca solicitaste.
Consejo: las instituciones legítimas no usan amenazas ni difamación. Si se trata de una app de préstamos, verifica si está registrada en el SIPRES de la Condusef. No realices pagos bajo presión y reporta al 089 o a la Policía Cibernética.
Mensajes de WhatsApp, SMS o llamadas que simulan ser de Amazon, Mercado Libre, DHL, Estafeta o Correos de México. Te informan que un paquete está retenido, que debes pagar un impuesto o una tarifa de entrega, o que hay un problema con tu pedido. Incluyen enlaces a sitios falsos o te piden datos de tarjeta.
Qué hacer: nunca hagas clic en enlaces de mensajes no solicitados. Rastrea tus envíos únicamente desde las aplicaciones o sitios oficiales. Esta modalidad suele combinarse después con el falso asesor bancario.
Alguien se presenta como policía, agente del Ministerio Público, personal del SAT, IMSS o de una fiscalía. Te habla de una investigación, una multa, un embargo, un secuestro virtual de un familiar o un trámite urgente. Exige transferencias inmediatas o datos personales bajo amenaza.
Importante: las autoridades nunca solicitan pagos ni información confidencial por teléfono. Cuelga, no devuelvas la llamada y verifica directamente con la institución o con tus familiares. Reporta al 089 (denuncia anónima) o al 911.
Promesas de altos rendimientos en criptomonedas, trading, plataformas extranjeras o esquemas piramidales a través de llamadas, WhatsApp o redes sociales. Usan testimonios falsos y presión para que inviertas «hoy mismo».
Protección: verifica siempre que la empresa o el intermediario esté autorizado ante la CNBV o registrado en Condusef. Desconfía de rendimientos garantizados o demasiado altos. Si suena demasiado bueno para ser verdad, casi siempre es una estafa.
La regla general: cualquier contacto no solicitado que te presiona a actuar de inmediato es sospechoso. Puede venir disfrazado de soporte técnico, premio, actualización de datos del IMSS o SAT, o incluso de un familiar en problemas.
La prevención es tu mejor defensa. Los delincuentes dependen del miedo y de la prisa: tómate unos segundos para verificar, ese tiempo puede ahorrarte miles de pesos y muchos dolores de cabeza. Comparte esta información con tu familia, especialmente con adultos mayores y personas que usan mucho WhatsApp.
Estas mismas técnicas de ingeniería social —urgencia, suplantación de identidad, presión psicológica— son también las que se usan para vulnerar la seguridad de una empresa: un correo o una llamada que parece venir de «soporte técnico» o de un directivo puede ser la puerta de entrada a un incidente mucho más costoso que la estafa individual. Si tu filial en México quiere capacitar a su equipo y blindar sus procesos frente a este tipo de fraude, conoce cómo trabajamos la ciberseguridad para empresas en México — y si te interesa el otro lado de la moneda, lee también qué hacer si tu empresa sufre un ataque de ransomware, o cómo evolucionaron las estafas cuando un virus se viralizó por Messenger.
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