
LFPDPPP 2025 cambió de autoridad y el GDPR puede alcanzar a tu filial mexicana. Qué debe implementar tu TI para cumplir ambas leyes a la vez.
Si tu empresa es la filial mexicana de un grupo europeo, es fácil asumir que solo te toca cumplir la ley mexicana. En la práctica, muchas filiales están sujetas a dos regímenes de protección de datos a la vez: la LFPDPPP mexicana, porque operan y tratan datos en México, y el GDPR europeo, porque procesan datos de personas de la UE, reciben instrucciones de tratamiento de la matriz o forman parte de su cadena de encargados de tratamiento.
La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares tuvo una actualización relevante: la nueva ley entró en vigor el 21 de marzo de 2025 (publicada en el DOF el 20 de marzo, con reforma el 14 de noviembre de 2025), reemplazando la ley de 2010. El cambio más importante para efectos prácticos: el INAI fue disuelto y la supervisión y sanción en materia de protección de datos pasó a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Si tu equipo de compliance sigue documentando procesos "ante el INAI", ese documento ya está desactualizado.
La ley aplica a toda persona física o moral del sector privado que realice "cualquier operación sobre datos personales: obtención, uso, registro, organización, conservación, comunicación, difusión, almacenamiento, acceso, manejo, aprovechamiento, divulgación, transferencia o disposición" — es decir, prácticamente cualquier empresa con empleados, clientes o proveedores en México.
El artículo 3 del GDPR extiende su alcance fuera de la Unión Europea en dos escenarios que aplican con frecuencia a filiales mexicanas de grupos europeos: cuando la empresa ofrece bienes o servicios a personas en la UE (los reguladores miran señales como precios en euros o contenido en idiomas europeos), y cuando monitorea el comportamiento de personas en la UE — por ejemplo, si sistemas operados desde México procesan cookies o IPs de visitantes europeos de un sitio del grupo. Las multas por incumplimiento pueden llegar al 4% de la facturación global anual o 20 millones de euros, lo que sea mayor — y se calculan sobre el grupo, no solo sobre la filial.
La mayoría de las filiales no necesitan reinventar su arquitectura: necesitan una auditoría informática que documente dónde están los datos personales, quién tiene acceso y qué controles ya existen, y una gestión de ciberseguridad que cierre las brechas técnicas — cifrado, control de acceso, bitácoras — antes de que una solicitud ARCO o una auditoría de la matriz las encuentre primero. Revisa también los hallazgos típicos que encontramos en filiales durante estas auditorías.
30 minutos con uno de nuestros directores. Sin presentación comercial — directo al grano.